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Consultas de bares.

Mesón Gallego Cala Carallo 80.0
Incluido el 06/09/2011
Dirección: C/Padre Alfonso Torre, nº 9 04001 Almería (Almería)
Teléfono: Fax:
e-mail: web: http://
Carta   8Servicio   9Ambiente   7Comodidad   8
Decoración   7Bodega   0Accesorios   0RCP   9
FechaCalificadoresComentarioValoración
06/09/2011Guti Dicen que Napoleón lo que más valoraba en sus generales era si tenían suerte. Cuando uno llega a la Feria del Mediodía a Almería con la intención de encontrar la mejor opción para tapear y se encuentra con una oferta de varios cientos de bares, resulta difícil guiarse por la intuición. También es complicado realizar la búsqueda siguiendo el método de entrar en el bar que se encuentre con más gente y que aparente ser del lugar. En la Feria del Mediodía de Almería nos encontramos con la inmensa mayoría de bares a tope y ocupados con lo que parecía ser gente autóctona. Y es aquí donde funcionó la suerte. Bajábamos por una calle paralela al Paseo de Almería y nos encontramos en la puerta de un bar a un amigo de mi pueblo. Nos paramos a saludarlo y mi señora esposa aprovechó para entrar al aseo. Mi amigo se marchó y yo, para hacer tiempo, entré a tomarme una caña. Echo un vistazo a la relación de tapas y veo que resulta más que atractiva en la que se compaginan las tapas de pescado y carne y se ofrecen diversas de marisco y varias modalidades de servir el pulpo, momento en el que me doy cuenta del nombre del bar, “Mesón Gallego Cala Carallo”. Estábamos terminando las dos primeras cañas y empezamos a oir a una pareja de músicos, uno tocaba la guitarra y el otro cantaba, que se iban a encargar de amenizar con una marcha irresistible ese mediodía. Aunque alternaban algunas sevillanas su repertorio incluía rumbas y canciones magníficamente versionadas de Camilo Sexto, Rafael o Julio Iglesias, es decir, la música que llevo yo en el coche y que tanto bueno han hecho en la cultura musical de mis hijas....aunque ellas no lo reconocen.
El bar se iba poniendo poco a poco a tope con una mezcla de clientela típica en los días de feria. Muestra de esta mezcolanza de personal era una pareja de cincuentones que entró con bastantes ganas de marcha. Ella, rubia, con una flor en la cabeza y sin parar de bailar y él intentaba seguir el baile de su pareja sin dejar de apoyar el codo en la barra y restringiendo sus movimientos a un área de no más de medio metro cuadrado. En este baile imposible se encontraban cuando entraron al local un grupo de jóvenes, inmensamente tatuados en sus brazos musculosos y que, posiblemente, habían aparcado sus Harley no muy lejos de la puerta del bar. Ella se fijó en uno de los aparentaba menor edad y allí que se fue a sacarlo a bailar rumbas y más de una sevillana que él seguía con el mismo arte que utiliza un sueco para afrontar una sardana. En uno de los momentos de enganche con el guapo joven, la señora rubia se le acerca al oido y le dice “Estoy hasta el coño de maridos celosos”. La cara de él se transformó porque se dio cuenta del cariz que iba tomando la broma y porque en ese momento, el que sería el marido celoso, se les acercaba.
Todo esto sucedía mientras la barra y la terraza seguía siendo magníficamente atendidas por un grupo de camareras, todas ellas guapísimas y elegantemente dirigidas por el que parecía ser el dueño del local, también joven, guapo y con un trato exquisito que no se dejaba llevar por el estrés normal que un bar lleno de gente exigente podría transmitir a alguien que esté detrás de la barra. Todos iban equipados con la misma camiseta que llevaba estampada el logo del local con el nombre. La chica que nos atendía, bastante joven, no olvidaba ni una de las tapas que fuimos pediendo y eso que a la plancha llegaba cada minuto infinidad de peticiones del resto del personal.
Entramos en el local sobre las 13’45 horas y salimos sobre las 18 h. ya que cerraron la plancha pero pudimos dar cuenta de la amplia carta de tapas: navajas, pulpo, secreto ibérico con patatas, vieiras, brochetas de rape, mejillones, etc. Posiblemente, y aunque resulte bastante chocante, disfrutamos de una de las mejores opciones para pasar un mediodía de la Feria de Almería en este bar gallego y eso, porque como los generales que buscaba Napoleón tuvimos suerte en esta batalla. La próxima vez que vaya a Almería no dudaré de por dónde he de pasar a tomarme una o treinta cañas al mediodía o por la noche.
80.0

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