Los Vinos
A fé que catamos lo nuestro, concentrado en vernes por la noche y sábado al mediodía.
El viernes, lo primero que hice fue meterle a la gente una muestra de barrica del Fianza 05, así que les dejé la boca medio lisiada y después de aquello todo lo que probaban les parecía estupendo, que joíos. Empezaron los vinazos. Los primeros los Blancos de Nieva. Catamos el Blanco Nieva Sauvignon 05 elegantísimo, que olía a hierba del prado y flores. El Blanco Nieva Verdejo 05 y el Blanco Nieva Pie Franco 05, en su línea de calidad habitual, fresquísimos, cítricos, sin duda de los mejores blancos que se hacen hoy ppor hoy en España. También probamos una primicia, el Blanco fermentado en Barrica 2005 que este año nos contó Pepe se hace con verdejo de pie franco 100 %. Es una bomba: poderoso, fresco, frutal, cítrico, riquísimo… un vino que a su autor no le dará más que alegrías. Habré que estar atentos a su salida al mercado, porque dada la RCP, se agotará en pocas semanas.
Seguimos con blancos. Un Contiempo 05 excelente. Un blanco canario hecho con un 40 % de malvasía y el resto marmajuelo, gual y verdello. Me encanta lo que están haciendo en Canarias con estas veriedades endógenas y prefiloxéricas.
Luego llego el turno a los vinos de Bodegas Villavid, Cooperativa del Dulce Nombre de Jesús , gentileza del forero IGLegorburu. El Villavid blanco 05 el más flojito. La cosa mejora con un rosado de muy buena factura, el Villavid rosado 05, hecho de bobal y con un color y una nariz muy bonita, frutal, amable. Más me gustó todavía el Villavid tinto 04, de tempranillo, que tras despejar alguna nota rara en nariz quedó espléndido.
A estas alturas ya estábamos sentados en la mesa, y sacaron marisco, con lo que abrimos la segunda remesa de Blancos Nieva. No me cansare de alabar estos vinos: este verano ni pruebo la cerveza. Seguimos la cena con tintos, ahora los de Fuentenarro. El Fuentenarro 4 meses barrica 05, algo alcohólico, con nariz láctea y frutal y exceso de calidez y el riquísimo Fuentenarro Crianza 03, mucho más serio, muy “tempranillo” y con una buena conjunción fruta-madera.
Después tomamos una sorpresa que Domi nos había mandado desde La Tena y que teníamos decantados. Brindamos por ella con unos Clos Dominic Vinyes Baixes 04 que dieron unas notas muy prioratinas a laca que se fueron pronto para dejar una nariz bellísima. Todavía mejor el Clos Dominic Vinyes Altes , uno de los mejores prioratos que he probado nunca: poderoso, elegante, oscuro, mineral, carnoso… Un vino que no me canso de oler y probar y que me gustó más incluso que el Clos Dominic Vinyes Altes Cuvé Andreu 04, una novedad de la Casa para el mercado americano, algo licoroso, lleno de monte bajo, brezo en flor, fruta negra compotada, licores…
Abrimos después un Viña Norte 2000, de la D.O. Taroconte -Alentejo, lleno de tufos, aldehídos, cueros y notas raras de piel animal.
Bosconio, que nos mima sin motivo, nos había mandado unos tesoros de su amigo el coleccionista…, jeje: Tondonia blanco del 64, un Tondonia tinto reserva del 85, unos Tondonias del 98 y otras regalías (Bosconias de 98). Nos pareció que no era el momento del Blanco del 64, que merecía más reverencia, pero no pudimos resistirnos a los tondonias. Quiso la suerte que su apertura coincidiera con un vino muy diferente, el Valtosca 04 Syrah jumillano de Casa Castillo. Allí fue la discrepancia, fial a lo que ocurre en el foro. Olaf, PedroCarroquino, aun disfrutando del Valtosca, apreciaban y disfrutaban de los clásicos de Lopez de Heredia. Pero también se vieron caritas raras, tragos forzados e incluso acerté a oir una frse que decía: por fin sé cual es el maridaje perfecto de los tondonias, ¡una botella de Valtosca!
La polémica no pudo con las ganas de seguir, así que nos pasamos a un dulce (o semidulce, no recuerdo) que aportó Olaf. Flor de Sauco, con tinta de toro, que acompañó los postres.
Nos echaron del restaurante pero ocupamos una saloncito en penumbra donde se oyeron jijis y jajas hasta la alta madrugada. Algunos seguimos probando cosas, como una muestra de barrica de Samuel Cano que apuntaba muy buenas maneras…
El Sábado comenzamos a trabajar pronto. Antes que los enólogos de Zagarrón y Mont Reaga (Juan Fuentes y Raquel) nos presentaran sus vinos y nos hablaran de sus proyectos, nos atizamos una Fianza 02 para ir aclimatando la boca. Catamos un Zagarrón 05 de la siempre difícil airen, muy correcto, lleno de anisados, y luego un Viaril blanco Macabeo de la Coop de Casas Ibáñez que nos gustó mucho. Muy enterito y fresco. Otro Zagarrón Airen 100 %, poco expresivo, lleno de aromas secundarios de las levaduras: manzanas… Mejor pinta tenía un Blanco Mont Reaga Sauvignon Blanc fermentado en barrica y con crizanza sobre lias, de nariz punzante a boj, hierbas y frutas tropicales. Amargosillo. Tres Zamarrones más Cencibel 05, Syrah 05 y Cabernet 05. El primero correcto, equilibrado, sencillito, de diario. El segundo bastante durillo aún. El tercero, muy bonito y bien madurado, con algún verdor, pedía a gritos barrica…
Luego tomamos Isola 05, un maceración carbónica de tempranillo y syrah al 50 % con mucha expresión frutal. Cerramos la serie de las bodegas con el genérico de la casa, el Tempo 03, cabernet-merlot a partes iguales, muy especiado y perfumado y con un Mont Reaga tinto un syrah que hace de mascarón de proa de la bodega.
Le tocó el turno a Miguel Dagón y sus extraños vinos, elaborados sin ningún tipo de tratamiento ni en el viñedo ni en la bodega, con fechas de vendimia y periodos de crianza inverosímiles, levaduras que fermentan a 22 º, etc… He de confesar que los vinos me sorprendieron. Que son complicados, pero que tienen angel. Me gustó sobretodo el Bibis 0u, un blanco de Macabeo que parece un amontillado, con una nariz hecha de mieles y orejones… Sorprendente también el Miquelius 04, muestra de barrica, alejado de cualquier referencia conocida. Y me desconcertó sobremanera el dulce, a mi juicio con una acidez tan elevada que lo descompensaba.
Esto fue antes de comer. Hay que decir ahora que Lola, la propietaria del restaurante donde estuvimos el sábado, ademas de cocinar como los ángeles, tuvo una paciencia extraordinaria con el grupo gamberro y dicharachero (unas cuarenta personas) que cataba, y que nos trató con una atención exquisita.
Durante la comida dimos cuenta de un bonito coupage blanco de Ruiz Villanueva ecológico de Airen, Chardonnay y Moscatel de grano menudo, seguido de un rosado Ruiz Villanueva 05, procedente del sangrado de los depósitos, lleno de golosinerías. Luego Tomamos dos vinos de Fructuoso, uno blanco, de Airen, y uno tinto de 2002 que me gustó más, abriéndose poco a poco en nariz, perdiendo barrica y ganando fruta.
Volvimos a Ruiz Villanueva con dos tintos que me gustaron mucho, un Cencibel 05, de 13 º, maceración carbónica rara, porque hizo la maloláctica en barrica ganando el vino presencia y un Syrah 02 ecológico , con 12 meses de roble que me pareció muy equilibrado y rico.
El último tinto de la comida también me gustó mucho. Fue el Vitis Natura, otro ecológico que mete Bobal (40 %) con Petit Verdot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, y Syrah, y que me daba en nariz unas riquísimas aceitunas negras…
Sé que por la noche tomamos más vinos. Pero cuando anoté un Roda II era la última página de mi libreta, por lo que confío en que algún alma caritativa termine está crónica…
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